4 y 5 de febrero: Romería de Santa Águeda en Catral (Alicante)

Mi vida con mis galgas

Si, uno de mis mejores años y ya tengo 50, que poco verdad?

Todo empezó en noviembre de 2008 y después de esa fecha todo ha sido una locura llena de alegrías que mis dos galguitas Gamba y Rita me han ido dando.

Gamba llegó a casa en noviembre, miedosa y muy asustada pero poco a poco y después de este año cada día hemos ido viendo sus progresos, como ha aprendido a ser feliz, a darnos cariño sin límites, a mover el rabo y jugar con sus peluches y con todos los perros. Su hermana Rita llegó seis meses más tarde, una loca despreocupada, muy bien cuidada gracias a su mami de acogida a la que estamos muy agradecidos.

Rita es una galga locuela que le gusta mucho jugar y tierna muy tierna, que duerme tapándose los ojos, siempre está dispuesta a la juerga y busca las caricias de todo el mundo.

Gamba es una buena hermana mayor para Rita, le dice cuando tiene que jugar o cuando es el momento de parecer unas niñas buenecitas haciendo una estupenda propaganda de todos los galgos que yo ya procuro que se difunda por todos los lugares por donde pasamos.

Siempre tengo ganas de llegar a casa, mis chicas me esperan y todas las tardes son una fiesta, al campo al paque o de visita a casa de alguna amiga, pero siempre con mis chicas.

Llegas a casa preocupada por el trabajo o por cualquier cosa mala de la vida y todo se te olvida siempre tienes cariño, felicidad, ganas de compartir con ellas todo el tiempo del que dispones y siempre te parece poco.

Paco, su papá, es más serio, bueno eso es lo que parece pero la verdad es que está medio atontado con sus galguitas, cuando me llama por teléfono a media mañana desde el trabajo siempre me dice que harán las chicas? y no se refiere a nuestras hijas, que tenemos dos y ya son mayores e independientes, son nuestras galguitas con las que vamos a compartir muchos muchos años de nuestra vida.

Gracias a Galgos112 y especialmente a Mª José hemos podido conseguir todas estas cosas que no son más que felicidad pues todas los problemas que hemos ido encontrando en este camino no hemos estado solos, siempre Mª José estaba al otro lado del teléfono o teníamos su visita además de los bueno ratos que hemos compartido.

Bueno esperamos que esta felicidad que nos habeis dado pueda llegar a mucha gente y por esto intentaremos colaborar de la mejor forma que podamos y que todos los galgos dispongan de una cama calentita y una mano que le toque la barriga.

Gracias, muchas gracias y un besos muy fuerte de Gamba, Rita, Paco y Susana

 
Go to top