Fecha de llegada a Galgos 112: 4 de octubre de 2008
Situación actual: ADOPTADA
9 de octubre de 2008: LILU: UNA VALLA QUE SEPARA EL MIEDO Y EL DOLOR DEL CARIÑO Y LA LIBERTAD
Cuando nos empezamos a recuperar del caso de Saeta nos llega Lilu, otra galga que necesita ayuda. Y otra vez os tenemos que pedir vuestra colaboración.
Como todos conocéis, en todas las protectoras de España existe una práctica realizada por muchos desalmados a diario: por la mañana al abrir la puerta los voluntarios encuentran algún perro, que el día anterior no estaba, y que ha sido tirado por la valla de sus instalaciones
Esto pasó hace dos semanas en la Protectora de Écija (Sevilla). Al abrir la puerta se encontraron una galga, cachorra aún, con una importante lesión en una de sus patas traseras. Tenía la articulación del fémur fuera de sitio, lesión producida habitualmente por un fuerte golpe o por atropello.

Necesitábamos una casa de acogida y la encontramos en Laly, que tiene mucha experiencia veterinaria y podría atender a la galguita en todo lo necesario para su pronta recuperación.

Todo estaba preparado para su llegada, y el sábado 4 de Octubre llegó a Girona. Nos encontramos con una preciosa galguita de ojos grandes, que salió moviendo su cola, como si nos conociera y supiera que su vida ya había cambiado
Se adaptó enseguida a su nueva casa, donde recibió cariño, comida y una cosa que nunca antes había tenido... una camita mullidita donde poder dormir después del largo viaje.
El lunes próximo ingresó en la clínica, y la intervención se realizó al día siguiente. Al
mediodía llamamos para saber como estaba, y nos dijeron que todo había ido muy bien y que ya la podíamos ir a buscar para llevarla de nuevo a casa.
La galga salió caminando con sus cuatro patas, mirando a su veterinario como si le diera las gracias. El doctor lo primero que nos dijo fue "es muy buena y se ha portado muy bien".
Lilu, que así se llama esta cachorra de siete meses de edad, es sólo un caso de muchos. Ella tuvo la suerte de encontrar muchas personas que la ayudaron. De hecho en principio todos los casos son así, una cadena que hace que poco a poco se vayan dando las circunstancias para que un galgo pueda encontrar una nueva vida que nunca antes conoció.
Tenemos que dar las gracias a muchas personas que hacen siempre un trabajo extraordinario, y que muchas veces son anónimas. Por eso en este caso hemos querido poner los nombres de las personas que han hecho posible que Lilu esté ahora bien. Gracias a todos los cuidados recibidos podrá conocer lo que es ser querido y vivir en una familia.
Recordad... todo empezó en una valla.
Si queréis ayudarnos a hacer frente al coste de la operación de Lilu, podéis hacer un ingreso a nuestra cuenta:
indicando el concepto LILU

Muchas gracias de nuevo a todos.
- Equipo de Galgos 112