
Salma es uno de esos casos que tocan el corazón. Corría septiembre cuando supimos de ella. De repente todos nuestros buzones se llenaron de correos pidiendo ayuda para una galga embarazada que se resguardaba en un portal de un pueblo de Córdoba. Como tantas veces pasa, a pesar de recibir muchos correos, nadie estaba dispuesto a recogerla, darle cobijo y sacarla del peligro. Salma necesitaba algo más que difusión de correos, necesitaba que alguien verdaderamente la ayudara. Y este alguien fueron los amigos de Arca de Noé de Córdoba, que después de muchos esfuerzos y paciencia consiguieron rescatarla y Maria, nuestra delegada en Valencia, que a pesar de tener la casa llena decidió hacerle un hueco. Una vez rescatada Salma viajó junto a Cristina e Isabel en coche a casa de Maria, donde se uniría a su manada.

Los primeros días Salma se mostraba aterrorizada. No sabía lo que era vivir en familia y recibir cariño de los humanos, por lo que lo observaba todo guardando distancia, sin atreverse a entrar en casa. Se notaba además que no estaba acostumbrada a pisar el suelo del interior de casa.
A los pocos días de tenerla en casa Maria nos escribía estas palabras:
"No os podéis imaginar la felicidad que me invadía ayer a la hora de comer, vine de trabajar y me dispuse a comer en la cocina, el ventanal de la misma da al jardín y hacía un sol muy agradable, en todo momento no podía dejar de esbozar una sonrisa de ver a Salma cómo disfrutanba de su siesta sobre la tarima de madera, ya sé que no es una imagen anormal, es más, es muy cotidiana si pienso en mis perros, pero Salma cuando llegó a casa se metió en un hoyo que excavó su amigo Morgan (el labrador) hace tiempo y para que saliera de allí, tenía que cogerla al brazo, claro es tan buena que se dejaba, eso sí, sin dejar de temblar como una campana, pues bien, de ese hoyo ya no se acuerda, ahora disfruta de tomar el sol como buena galga que es, de hacer sus ejercicios de estiramiento e intentar jugar con el kong, me da la impresión que es la primera vez que lo hace ¡y le encanta! y de corretear con Curro por todo el jardín, ya viene a reclamar sus carícias cuando estoy dándoselas a los otr@s e intencionadamente le doy la espalda, pues bien, ella me mete su preciosa cabecita por dónde puede para decirme ¡eh que estoy aquí!. Ya sabe perfectamente que se llama Salma y no perdona ni uno de los premios que le ofrezco de mi mano y me mira con cara de satisfacción cuando se los ofrezco.
En fín, se que es una frase que repito muchísimo, pero ni uno sólo de los gal@s que han pasado por mi vida y en concreto Salma, me dejan de sorprender y de admirar, tanto tiempo de sufrimiento, de soledad, de pasar hambre, vagar por la calle sin rumbo, parir en la misma, padecer una mastitias, quedarse sin sus hijos, etc. y esto sólo es una parte de lo que sabemos de ella y en cambio, vuelve a confiar en los humanos, que hasta el momento sólo habían sido proveedores de dolor y miedo, y ahora busca mis caricias, cuando conscientemente se las ofrezco a mis otros perros y ella viene y me busca la mano reclamándolas también y poco a poco deja caer su precioso cuerpecito sobre míy siento su calor y ella el mío y se deja querer y nos regala esas miradas de complicidad que transmiten tanto...
Seguro que podeís imaginaros cómo me siento, hoy todo el día lloviendo y ella aquí en casa, calentita, refugiada, cómoda y sobre todo segura y a salvo, me hace sentirme privilegiada por tenerla y satisfecha por todo lo que puedo ofrecerle."
Ahora llegamos a la fase final. Salma está pre-adoptada, esto significa que ya tenemos una familia asignada para ella, una familia que la está esperando. Pronto dejará la casa de Maria siendo una galga confiada y feliz. Salma nos ha vuelto a mostrar ese gran espíritu de superación de los galgos y podencos que no han conocdo más que maltrato, y las ganas que tienen de conocer y adaptarse a la vida en familia si se les da la oportunidad.
