Linda, otra galga a quien su galguero iba a matar

A menudo oímos hablar de los "galgueros buenos", esos que supuestamente quieren a sus perros, tanto que permiten que vivan incluso cuando ya dejaron de ser buenos cazando, que los tienen en casa hasta que mueren de viejos y que incluso les pagan los mejores tratamientos veterinarios cuando los necesitan. Nosotros, en todo el tiempo que llevamos rescatando galgos y podencos no hemos conocido a ninguno.

Al contrario, hemos conocido muchos galgueros como el ex-propietario de Linfa, galguero de la provincia de Córdoba que cuando su galga se lesionó la pata al quedarse enganchada en un alambre y producírsele una herida que le había dejado el hueso expuesto y le había herido de gravedad varios tejidos, él, sin asistencia de ningún veterinario, se la inmovilizó con una madera y yeso del que se utiliza en las obras para las paredes. Cuando, obviamente, vio que su invento no haba curado a la galga decidió deshacerse de ella. De este tipo de galgueros si hemos conocido muchos.

A toda urgencia Linda fue rescatada el pasado sábado. Se quedó un día ingresada ingresada y ahora se encuentra acogida en casa de Ana Teresa. Pronto viajará a su casa de acogida definitiva en Valencia, donde será tratada por uno de nuestros traumatológicos colaboradores.

Las primeras curas en Córdoba demostraron que el estado en que se encontraba era peor de lo que esperábamos. Tuvieron que sedarla para curarla y las placas realizadas indicaron que tiene el brazo con fracturas múltiples. El invento de la madera y el yeso además le ha provocado una gran infección. Se le pudo operar otra herida profunda que ya había empezado a provocar necrosis que tenía en una de las rodillas.

En cuanto se estabilice un poco podrá viajar a Valencia para seguir su tratamiento.

Linda va a necesitar también soporte emocional. La galga está aterrorizada y es que es fácil pensar que no ha conocido nada bueno de los humanos hasta que fue rescatada.

Galgueros como el ex propietario de Linda son los que hemos conocido nosotros desde que empezamos a rescatar galgos y podencos, así que permitidnos creer que no existen los “galgueros buenos”.

Una vez más queremos dar las gracias a los compañeros de Córdoba que se han implicado tanto en este caso, acompañándola al veterinario, yendo a recogerla, con las curas... ¡Muchas gracias!

 
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