Santi, otro caso de crueldad

En la madrugada del lunes recibimos a nuestra cuenta de correo un mensaje de los compañeros de la protectora Pintor Párraga de Murcia. Hacía pocas horas habían rescatado un galgo en condiciones deplorables. El pobre animal estaba abandonado faltándole la mandíbula inferior.

El destino hizo que en aquel momento una de nuestras compañeras estuviera atendiendo el correo entrante, por lo que enseguida empezamos a ver como podíamos ayudar a este pobre galgo, que por su estado no podía pasar mucho tiempo en una protectora.

Al día siguiente los compañeros de la protectora murciana llevaron a Santi, que así le hemos llamado, al veterinario, que nos confirmó lo que nos temíamos: Santi llevaba tiempo con esta fractura, con el consiguiente dolor que tiene que haber pasado y las dificultades para conseguir comer. Ese mismo día empezamos un tratamiento de anibióticos para curar la enorme infección que tiene en la boca.

Durante esta semana Santi viajará a Valencia, donde ya lo espera la casa de acogida de Nuria y Silvia. Allí recibirá los cuidados y atenciones que necesite y a pesar de que dentro de su situación hace vida normal, tendrá la tranquilidad de no tener que luchar en inferioridad por comer.

A continuación podeís ver más fotos de como fue rescatado Santi. A continuación podeís ver más fotos de como fue rescatado Santi. ATENCIÓN: hay imágenes duras que pueden afectar la sensibilidad. Verlas o no, depende de ti.

Santi se suma a una larga lista de casos especiales que venimos atendiendo desde hace varios meses. Sin la ayuda de socios y simpatizantes y las donaciones que nos hacéis llegar de cualquiera que sea la cantidad, este ritmo de rescates complicados no podría seguir. ¿Qué habría sido de casos como el de Esperanza, Sol, Olivia, Nemo, Leo, Tigre, Otto y un largo etcétera si entre todos no hubiéramos creido que merecía la pena luchar por ellos?  Es por todos ellos que os agradecemos vuestra continua confianza en nuestro proyecto y deseamos poder seguir contando con vuestro apoyo por mucho tiempo, porque, aunque nos duele pensarlo,  estamos seguros que seguirán cruzándose en nuestro camino muchos otros casos especiales a los que atender.

 
Go to top