Lluvia, el rescate nocturno de una galga

En un cuartel de la Guardia Civil durante una tormenta se coló esta galga de madrugada. Una compañera, que es agente destinada allí, es avisada por os turnos de noche, y sin pensarlo baja en pijama y con zapatillas de deporte, pero sin paraguas...

La ve entre los coches, la galga la mira, encoge su cola de miedo y huye.

Después de una hora siguiéndola y con la intuición de que esta galga tenía miedo pero quería ser rescatada, la persiguió, hasta que consiguió que diera la vuelta y volviese al interior. Además ya ambas no podían soportar más agua en las espaldas. Con la galga ingenua introduciéndose en el recinto, nuestra compañera consigue que cierren las puertas de seguridad, dejándola atrapada, pero en cientos de metros cuadrados... Entre la insistencia, súplicas, arrodillamientos, relámpagos, lluvia y aire, se ve superada y la galga cede. La arrincona y la consigue salvar, eso si, sin correa, así que chorreando la carga e brazos, y la tiene en su casa a la espera de que podamos trasladarla a alguna casa de acogida.

 
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