Solano y Levante. Muchos recordareis este par de cachorros, uno rubio y otro moreno, que salieron de una perrera sevillana y que fueron acogidos, muy enfermos, por nuestra compañera Kate. Estando con ella crearon su blog: el blog de Solano y Levante, donde nos contaban sus peripecias como galgos acogidos.
Ahora los dos están con sus familias adoptivas, y nos siguen contando como les va a cada uno. Para empezar, Solano, que se ha convertido en un gran jardinero, nos ha mandado una carta presentándonos a los miembros de su familia
Olea (gato): Nadie entra en ningún sitio si él no lo permite, ni siquiera Piula!!!!
Piula (galga): mamá a la que se respeta y se mira de reojo para ver si lo hacemos bien o mal, sólo ha jugado conmigo dos veces, pero es muy buena, no sólo conmigo sino con todos.
Asía (galga): Compañera de juego, la muerdo en las orejas y patas y al final siempre juega conmigo, corremos y corremos hasta que me agota y la lengua me llega al suelo.
Jordi (humano): Tengo que obedecerle, pero me da muchos mimos, y juega mucho, mucho, mucho conmigo en el jardín y en casa, se ríe mucho cuando jugamos y no le gusta que excave el jardín, nunca se cansa de llevarme de paseo y me enseña a no tirar de la correa, aunque esto no entiendo porqué lo hace.
Lidia (humana): También tengo que obedecerla, sobre todo si quiero, cuando no me apetece no la obedezco, juego un poco conmigo, no se enfada aunque haga hoyos en el jardín o robe zapatillas o ropa y es la que se encarga de darme porquerías como pastillas, gotas en los ojos, spray, y todas esas cosas que menos me gustan, lo bueno es que después me acaricia mucho la barriguita y me da algún chuche, yo creo que quiere comprarme para que la siga queriendo aunque tenga que comerme las porquerías que me da.
Levante, que ahora se llama Epi, nos ha mandado un vídeo en el que sale él junto a su nuevo hermano Blas, jugando en la terraza de su nueva casa en Madrid:
Como veis, ninguno de los dos se aburre. Estamos muy contentos de ver como les va a estos dos peques y de que nos dejen seguir formando parte de sus vidas, ya como galgos adoptados.